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Opinión / 

Contra la estupidez

Gustavo Rentería
Gustavo Rentería correo2342356@correo.com
Hace 8 meses
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El racismo ya existía y la xenofobia también, eran una práctica común. Pero con la llegada del republicano Donald Trump a la Casa Blanca se institucionalizaron, en pleno siglo XXI; y claro el prejuicio creció, como si las diferencias biológicas justificaran relaciones de dominio entre razas.

El desprecio, el rechazo y las agresiones –que parecían desterradas en la potencia número uno del planeta– hoy volvieron copeteadas, con ciertos ingredientes: la exclusión, la restricción y la burla desde Washington, sede del Poder Ejecutivo Federal.

La extrema derecha, en cada tuit, alimenta el desprecio, por eso como aseguró Saramago: “todas la protestas, todos los clamores, todas las proclamaciones contra el racismo y la xenofobia son justos, necesarios y bienvenidos”.

Aquí una historia, para que vea usted hasta dónde han llegado los seguidores de Trump, y nuestra protesta implícita con el relato:

Una pareja de clientes de un restaurante de comida italiana, ubicado en una de las áreas más concurridas de San Antonio, dejó una nota en el recibo de la cuenta: “como siempre todo fue excelente, el servicio de primera, pero como nos enteramos que el dueño de nuestro sitio favorito es mexicano, ya nunca más volveremos”.

Di Frabo nació en el año 2000 y presume en su carta que el cocinero se preparó en Roma y Nápoles; su decoración es, sin duda, un pedacito de Italia en Texas y sirve deliciosas pizzas, pasta hecha en casa y sabrosas porchettas.

La Buffala, la Margarita, la Di Frabo y la Smoked Diavola son las pizzas favoritas de los comensales; por cierto, los golfistas del Dominion Club llevan 17 años acudiendo, por lo menos una vez a la semana.

Pero para los fanáticos de hoy –claro para estar a la moda y en sintonía con el loquito magnate que posee los códigos nucleares– quieren boicotear los negocios propiedad de mexicanos.

El dueño del famoso y conocido lugar es Fernando Franco, un chilango que emigró al sur de Estados Unidos, que ofrece varios empleos, que paga religiosamente sus impuestos y que ha contribuido a que nuestro vecino país sea una gran nación.

Fernando al leer el mensaje que le dejaron solamente sonrío y le dijo a su mesero que estaba decepcionado y preocupado por el clima político que se está viviendo.

Y claro, hoy es un tuit, una nota amenazante; pero si no hacen nada Naciones Unidas y los líderes mundiales iniciarán los homicidios y las guerras fratricidas.

Este reportero cuando esté por allá irá a tomarse una cerveza y a comer una pedazo de pizza, ya que Trip Advisor asegura que el restaurante ubicado en 22211 W Interestate 10 suite la comida es excelente, y los comentarios de sus seguidores son muy positivos; pero sobre todo, para poner un granito de arena en contra de la estupidez humana, en el naciente 2017.

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TEMAS Casa Blanca Donald Trump Poder Ejecutivo Federal racismo xenofobía
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