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Opinión / La Coyuntura

Es la estrategia

Vladimir Galeana
Vladimir Galeana vladimir.galeana@capitalmedia.mx
Hace 2 meses
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El presidente Enrique Peña Nieto aseguró que en lo que va de su gobierno se han concretado proyectos que han roto resistencias de muchos años, y aunque los desafíos y retos persisten, lo entusiasman los resultados y no bajará la guardia para entregar buenas cuentas al final de su mandato. También hizo un llamado a la unidad de los mexicanos para no distraer el rumbo y seguir manteniendo la esperanza de este país. Y no es que el Presidente sea muy optimista, pero la realidad está en los hechos y las cifras.

El problema es que pareciera que el Presidente de la República no conecta con sus gobernados desde hace algunos ayeres porque la mayor parte de ellos perdió el interés en los hechos gubernamentales a causa de las constantes crisis por las que ha transitado su gestión, y muchas de ellas causadas por ese flagelo al que llamamos corrupción. Quizá sea el valladar más problemático que ha enfrentado el mexiquense en lo que va de su gestión.

Los avatares políticos del régimen han pasado a segundo lugar ante los constantes cuestionamientos acerca de la probidad de los funcionarios del más alto nivel, a quienes parece importarles poco lo que de ellos se diga o se piense porque hasta ahora han carecido de una estrategia de comunicación efectiva que les ayude a paliar los embates del desprestigio. Y no es que hayan dejado de tener la voluntad de la aclaración personal, simplemente es que la estrategia no está en su cancha.

Para decirlo más claro, lo que ocurre es una brutal centralización de los procesos de comunicación en el Gobierno Federal, y son los estrategas presidenciales los que determinan y deciden la forma en que las dependencias federales realizan sus procesos de comunicación y propaganda. Así inició David López el sexenio, y así ha seguido al cabo de los años, aunque él hace tiempo que dejó el encargo. Hasta ahora lo único cierto es que la estrategia de comunicación del Presidente de la República es fallida.

Los resultados están ahí, y los números hablan de logros que no se habían alcanzado en los últimos 20 años, pero insisto, el problema es que la gente no lo entiende por dos razones: Hace tiempo que los mexicanos dejaron de tener interés en lo que hace el gobierno por los enormes flujos de desprestigio que se anotan en los propios medios de comunicación. Y el Presidente repite lo mismo que dijo el año pasado con un eslogan carente de sinergia con los mexicanos y que no comunica exitosamente.

El problema no es Enrique Peña Nieto, el problema es la estrategia de comunicación que nunca ha empatado con lo que percibe la gente. Para decirlo más claro, la percepción masiva de los mexicanos es contraria a lo que se comunica, luego entonces lo que falla no es la opinión pública, sino la estrategia que opera en sentido contrario a los intereses gubernamentales y del país.

Ojalá lo entendieran los soberbios que trabajan en Los Pinos. Al tiempo.

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