Menú de Navegación
Suscríbete >
Facebook Twitter Youtube Google+
Search X
- MÁS SECCIONES
X
CONTACTO Newsletter SUSCRÍBETE
  • Capital Coahuila
  • Capital Hidalgo
  • Capital Jalisco
  • Capital Morelos
  • Capital Oaxaca
  • Capital Puebla
  • Capital Quintana Roo
  • Capital Querétaro
  • Capital Veracruz
  • Capital México
  • Capital Michoacán
  • Capital Mujer
  • Reporte Índigo
  • Estadio Deportes
  • The News
  • Efekto
  • Diario DF
  • Capital Edo. de Méx.
  • Green TV
  • Revista Cambio
Radio Capital
Pirata FM
Capital Máxima
Capital FM
Digital
Prensa
Radio
TV
v Capital México =
Opinión / De Memoria

La identidad perdida

Carlos Ferreyra Carrasco
Carlos Ferreyra Carrasco daa23@pruebacorre.mx
Hace 2 meses
Facebook Twitter Whatsapp

Me pregunto si dentro de tres meses, cuando el amo y señor de nuestros destinos se vaya en busca de mejores y más redituables huesos, podremos los habitantes de esta capital, recuperar lo mucho que hemos perdido de identidad.

El uso del rosa mexicano es algo que deberíamos aplaudir ya que durante mucho tiempo distinguió al más importante grupo de divas de nuestro cine nacional y admirarlo cuando en contraste con los guardapolvos rojo fuego, se usa en la pintura de fachadas especialmente en las zonas indígenas.

Tomo de mi archivo algo escrito hace tres años cuando se conoció que la Ciudad de México cambiaba de nombre, que los colores ahora serían los de aquellos que comparten gusto por el tercer sexo.

Si algo distingue a nuestras poblaciones rurales, y eso llama la atención de los corresponsales extranjeros cuando llegaban al país, es la utilización de esos colores vivos que hasta antes de que nos atropellara la modernidad, se usaban en las casas alineadas a lo largo de las calles principales en los pequeños poblados.

En México, repito, el uso era pintar un guardapolvos de metro y medio mismo que estaba recubierto de arena y cemento, lo que hacía muy peligroso caminar junto a la pared por los filos de la combinación.

Los marcos de las puertas se pintaban igualmente con el color más subido y el resto de la fachada con el color más claro.

Recordemos las vestimentas de las indígenas en telas brillantes de color pastel, en el centro del país, mientras en el sureste se prefiere el bordado con tonos muy vivos. En Michoacán las tarascas usan huanengos, camisas bordadas en punto de cruz igualmente con hilos de colores fuertes.

Nuestro insigne gobernador, Miguel Ángel Mancera Espinosa (MAME), decidió recoger esas tradiciones y así, de pronto y sin consulta, pintó los taxis de blanco con rosa.

Sustituyó al Monumento a la Independencia por cuatro letras: CDMX. Borró la visión marceliana de “ciudad con ángel” que sustituyó lo que engendró Andrés Manuel. O sea, borrón y cuenta nueva así se trate de imbecilidades como quitar lo que daba identidad por cuatro letras.

Pero finalmente, cada quien sus debilidades. Bien pudo seleccionar el Jefe de Gobierno un arco iris o cualquier otro distintivo de su gusto. Con el rosa identificamos por decenios a las mujeres y a quienes sienten afinidad con ellas.

Respetables, por cierto, pero innecesario hacer de uso forzoso una preferencia particular. ¿O sí? A mí me da igual…

COMPARTE Facebook Twitter Whatsapp
TEMAS Andrés Manuel identidad Miguel Ángel Mancera Espinosa (MAME) rosa mexicano tercer sexo
RECOMENDADO
La Coyuntura / Vladimir Galeana

Otra vez la fiscalía

Hace 1 día
Vladimir Galeana
Artículo / Capital

Spots en tiempos de emergencia

Hace 1 día
Capital
CIUDAD CAPITAL / Javier García

Vivienda, negocio y Morena

Hace 1 año
Javier García
Indicador Político Seguir Leyendo>
Carlos Ramírez

TLC: fracaso en desarrollo por falta de una estrategia oficial

Carlos Ramírez