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Sábado 28 de Mayo 2022

Cuarta ola de Covid-19 vacía las calles de la CDMX

 

Aunque autoridades no han impuesto restricciones a los establecimientos ni a la movilidad, las calles tienen una menor presencia de personas.


La Ciudad de México luce calles y espacios que se vacían una vez más, mientras el país atraviesa por su cuarta ola de contagios de COVID-19. Tan solo este sábado, la Secretaría de Salud federal (SSa) informó que se rompió un nuevo récord de casos positivos en 24 horas, con 47,113 .

En tanto, la capital registra 1 millón 91,591 contagios acumulados en lo que va de la pandemia, 9,639 en el último día, de los cuales 71,791 son casos activos, de acuerdo con el informe diario publicado por el gobierno capitalino este sábado 15 de enero.

Aun sin un llamado oficial a revivir el “Quédate en casa” y sin restricciones como las impuestas por las autoridades en 2020, en el Corredor Peatonal Madero, la calle más transitada en el país con unos 220,000 visitantes diarios, este fin de semana son pocas las personas que caminan por ahí y las tiendas, incluso con las rebajas de arranque de año, se encuentran prácticamente sin clientes.

Las calles del Centro Histórico, que en Navidad y Día de Reyes lucían atiborradas por transeúntes, tienen apenas una fracción de las personas que pasaban hasta apenas los primeros días de enero.

La Línea 2 del Metro, que los viernes por la noche generalmente va llena de usuarios que pelean por acomodarse en cada centímetro, ahora tiene espacios vacíos. En algunos vagones incluso quedan lugares disponibles.

En la estación Bellas Artes, una pareja de jóvenes sale sin cubrebocas pese al riesgo de contagio. El único protegido de su núcleo es su perro Chihuahua, que viaja en una mochila cápsula para pasear por la Alameda Central.

“Si te cuidas tú, nos cuidamos todos”, repite un audio dentro de la estación, al tiempo que recuerda las medidas esenciales difundidas desde hace casi dos años: uso de cubrebocas y gel antibacterial, guardar “sana distancia” y cubrirse al estornudar o toser.

En el Zócalo, los bicitaxistas esperan sin pasajeros mientras cae el sol de la tarde. “Ya me voy”, dice uno, quien deja atrás a sus compañeros.

Alrededor de la plancha, las codiciadas mesas con vista a la Catedral Metropolitana y a Palacio Nacional esta vez están desiertas, mientras en las banquetas jóvenes intentan atraer comensales. “¿Van a la terraza? Tenemos vista al mar… al mar de gente”, bromea uno de ellos.

El cambio en el ritmo de la ciudad ha sido provocado por la variante Ómicron, la cual hasta el 21 de diciembre presentaba apenas 16 casos y ahora se ha convertido en la variante que predomina, superando a la Delta.

La jefa de gobierno capitalina, Claudia Sheinbaum, ha anunciado el aumento de pruebas gratuitas. La cifra ha llegado a 30,000 diarias, con lo que se han detectado hasta 9,000 contagios en un solo día, de acuerdo con la Agencia Digital de Innovación Pública (ADIP).

Las filas en los macrokioscos y Centros de Salud de la capital, formadas por personas en busca de saber si están contagiadas o no de COVID-19, contrastan con centros comerciales como Oasis Coyoacán, donde las hileras son inexistentes frente a las taquillas del cine y en las tiendas de ropa son más los empleados que los clientes.

En tanto, en la Glorieta de Insurgentes, las mercaditas feministas y los integrantes del tianguis disidente de personas LGBTTTIQ+ se retiran temprano ante la falta de gente.

En la calle Génova, que conecta con Paseo de la Reforma, los antros, las chelerías y las terrazas de la Zona Rosa, otro punto de la CDMX generalmente concurrido, se encuentran en los mejores casos con un tercio de sus mesas ocupadas y, en el peor, con solo un par de clientes mientras los meseros platican entre sí.

Las postales de la capital cuando se cumple la primera quincena de enero reflejan un nuevo confinamiento, esta vez adoptado por los ciudadanos voluntariamente y no por un llamado gubernamental.

En esta ocasión, el panorama no se debe a los cierres anticipados de establecimientos y al control de aforo que el gobierno capitalino indicó en enero de 2021, cuando se alcanzaron alrededor de 8,000 hospitalizaciones por COVID-19 en la CDMX.

Sin embargo, la nueva ola de contagios ya muestra sus efectos. El incremento de pacientes con COVID-19 internados, que han alcanzado las 1,345 camas ocupadas, 1,095 generales y 250 con ventilador, y el hecho de que 36.3% de las pruebas de detección aplicadas tenga un resultado positivo han hecho que la Ciudad de México se vea solitaria nuevamente.