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Domingo 17 de Febrero 2019

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Sanación, técnica ancestral que atiende molestias físicas y emocionales

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04 de Febrero 2019
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*“El abuelo Esteban, el curandero de la Casa de Medicina “Tonantzinkalli”

Por Gabriela Avila

México, 4 Feb (Notimex).- Su bondadoso desenfado y la belleza de su traje bordado contrastan con el entorno urbano de la Ciudad de México. Pero es su lenguaje el que reviste, con un atuendo mucho más florido, cuando explica el origen de su potestad para sanar.

“Son tres caminos que llevan; la milpa y el venado y el tabaco, tres caminos que giran pues en el mismo pensamiento, en el mismo sueño y en tu casa vienen a jugar unos niños, niño y niña, se juntan pues y ya se retiran creo como a las cuatro, cinco de la mañana, pero son los espíritus del fuego, venado, mapache. Esos son los que nos indican que podemos enseñarnos a saber curar”.

Esteban de la Cruz Carrillo también conocido como abuelo “Águila Real” es curandero tradicional en su tierra.

Desde hace cuatro años baja desde Atonalisco, Nayarit, una ranchería de no más de 200 habitantes, enclavada en la Sierra Madre Occidental, para compartir dos veces al año por periodos de dos o tres semanas su medicina ancestral, sus manos y plumas sanadoras.

Sobre todo su sabiduría con los pacientes de las Casas de Medicina Tradicional “Tonantzinkalli” y “Atyolotzin” en la Ciudad de México.

Huicholes les llamamos los mestizos. Ellos se reconocen a sí mismos como Wixarikas

Acá todos le llaman cariñosamente abuelo, a pesar de que son pocas las canas en sus sienes bien disimuladas por el sombrero coronado de plumas que lo distingue como Marakame o sacerdote de su pueblo.

Sus pacientes le reconocen el poder de sanar dolencias físicas, emocionales y espirituales, pero el asegura que únicamente es un conducto de aquel que verdaderamente sana.

“Exactamente no sabemos si nosotros somos Marakame o es el señor de arriba, únicamente nosotros encomendamos el paciente, hacemos la lucha de que se alivie la persona, aparte de eso si la persona, el paciente tiene fe en mi, sana, pero como te dije el de allá arriba es el bueno, nosotros lo encomendamos”, relató.

Para sanar a sus pacientes puede utilizar agua bendita, chupar el mal con huevo o recetar plantas medicinales, entre muchas otras técnicas ancestrales.

La clave de la sanación no estriba tanto en la técnica para retirar el mal, sino en el dominio de los sueños y su interpretación, de ellos se vale para hacer su diagnóstico y el seguimiento de su curación.

“Por medio del sueño, bueno el huichol, como soy yo huichol por medio del sueño, en un segundo no lo puedo resolver, yo necesito una noche para el siguiente día para poder resolver y el paciente también va a sentir que si se mejoró y va a decir que se sintió mejor, esa es la verdad”, enfatizó.

Reconocido por su trayectoria como anciano sabio de su pueblo De la Cruz Carrillo fue designado durante 6 años por la Autoridad Regional Wixarika como guardián territorial y espiritual del desierto de Wirikuta, en San Luis Potosí.

Este santuario fue incorporado en 1988 a la Red de lugares Sagrados Naturales por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

A este mágico lugar, donde brotan diversas variedades de biznagas ymnla planta sagrada del hikuri, conocida por los mestizos como “peyote”, todos los wixarikas, apegados a sus tradiciones procuran peregrinaruna vez al año.

Pero solo aquellos que tienen el permiso de sanar pueden comulgar con hikuri en ceremonia ritual sagrada.

El abuelo Esteban, como muchos otros curanderos comparte su conocimiento y sanación en las Casas de Medicina Tradicional de la Ciudad de México reconocidas por la anterior administración.

El gobierno capitalino entrante pretende vincular estos servicios al sistema de salud público apoyando los lugares donde se llevan a cabo estas sanaciones pero, sobre todo incorporando estos servicios a la red hospitalaria.

La secretaria de Pueblos y Barrios Originarios y Comunidades Indígenas, Larisa Ortíz Quintero explicó que esto incluiría el reconocimiento de sus prácticas de sanación con plantas medicinales y técnicas curativas ancestrales evitando así su estigmatización o penalización por el desconocimiento de sus usos y costumbres.

“Tendría que ser en todos los espacios, tanto en los espacios propios de las comunidades, como también en los propios hospitales o espacios públicos del sistema de salud. ¿Cómo se va a ir dando éste encuentro por decirlo de alguna manera?, pues a partir de un reconocimiento mutuo”, enfatizó.

Expone que en aras de respetar el espíritu pluriétnico y plurilingüistico de la Constitución de la Ciudad de México se llevarán a caboconsultas en los 187 pueblos y barrios originarios para tener un diagnóstico de cuantos médicos o curanderos tradicionales hay en la capital del país.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en la Ciudad de México residen 800 mil personas que se reconocen a si mismas como indígenas y un alto porcentaje de ellos habla alguna lengua distinta al español .

El gobierno de la ciudad también apoyará proyectos económicos como la siembra de plantas medicinales, edición de publicaciones y el mejoramiento o integración de los espacios donde realizan sus actividades los curanderos tradicionales

“A través de consultas se va a identificar a las representaciones comunitarias de cada uno de estos pueblos; se realizarán diagnósticos para hacer valer los derechos que la constitución les reconoce”, comentó.

La funcionaria indicó que serán los mismos pueblos y barrios originarios quienes otorguen el reconocimiento a los curanderos tradicionales.

Tres puntos son importantes para la administración: visibilizar la medicina, dignificarla, porque hoy por hoy hay mucha discriminación hacia esta medicina tradicional indígena y también apoyarla, fomentarla, fortalecerla.

Esta labor será reforzada de campañas para informar y sensibilizar a un mayor número de personas sobre la clasificación o naturaleza de las enfermedades o padecimientos que atienden los curanderos tradicionales.

“Sabemos que es muy difícil comprender por ejemplo el espanto y que quienes no están adentrados en la cultura pueden descalificar este tipo de prácticas, entonces la secretaria lo que va a hacer es ir visibilizando e ir explicando porque, dentro de un contexto cultural determinado, estas prácticas son totalmente válidas”, .

El sistema de trabajo será transversal, se tomarán en cuenta las aportaciones y necesidades de curanderos tradicionales, pero también estudios de especialistas que laboran en la dependencia a su cargo y de la Secretaría de Salud, con el objetivo de revitalizar esta riqueza ancestral a partir de una nueva política de respeto a su autonomía.

Durante 40 años ha caminado junto con su pareja, la abuela “Atyolotzin”, Susana Argáez Jácome por los cuatro rumbos del Nahui Ollin, del Omeyocan Sagrado que se une en el centro corazón del universo.

En su recorrido por los cuatro continentes llevaron la sabiduría de nuestros ancestros y recogieron las entregas espirituales de muchos maestros.

Su nombre de pila es José Antonio Chaparro Hernández, el de siembra es Nezahualpilli, que en náhuatl significa “pequeño hambriento de sabiduría”.

Junto con su dualidad, su esposa, su Ometéotl sagrado, son reconocidos como ancianos de tradición Tolteca, miembros del Consejo de Ancianos de la Gran Tenochtitlán, Guardianes Espiritualesde la Puerta Norte del Valle del Anáhuac (Tepeyac) e integrantes del Consejo Inca de Ancianos del Tahiauantizuyo.

Atyolotzin y Nezahualpilli son pioneros en la Ciudad de México en la lucha por el reconocimiento de la medicina tradicional indígena y los espacios donde se practica de manera respetuosa y apegada a las enseñanzas ancestrales.

Para ellos es obligatorio tener varios años de experiencia como macehual o aprendiz con un medico o curandero reconocido por su comunidad para poder ejercer cualquier práctica de medicina tradicional indígena.

Este aprendizaje siempre es reconocido a través de una entrega o permiso espiritual que el maestro hace a su aprendiz.

“En la medicina tradicional hay permisos espirituales para hacer una limpia, hasta para hacer un temazcal ustedes pueden ver, como dicen fusilarse mi temazcal, lo ponen hasta más bonito que yo y las yerbas y todo, pero si no tienen el permiso, la transmisión de lo espiritual ni madres”, enfatiza el curandero.

Los practicantes de estas antiguas enseñanzas señalan que sus recursos de sanación no son incompatibles con la medicina alópata, pues de hecho consideran que en la práctica se complementan.

“Si se logra puedes armonizar, eso es la sanación, es lo que busca la medicina tradicional, no separada como lo que estaba oyendo con los médicos actuales, que la alopatía te cura el especialista en el corazón, las rodillas, los riñones, en la medicina tradicional se trata de que todo está integrado”, comentó.

Durante siglos los secretos de la medicina tradicional indígena permanecieron resguardados a través de la transmisión oral. De padre a hijo, de madre a hija.

Los curanderos, abuelos, ancianos de tradición aseguran que ya es tiempo de abrirla de nuevo para que todos puedan beneficiarse de ella.

NTX/GAG/MSG

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