Lunes 19 de Agosto 2019
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Pobladores de río Sonora, con miedo, a cinco años de desastre ecológico

STAFF CAPITAL

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29 de Julio 2019


Gerardo Avendaño. Enviado especial.

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Arizpe, Son., 29 Jul (Notimex).- Pobladores de la cuenca del río Sonora aseguran que, a cinco años del derrame de 40 mil metros cúbicos de sulfato de cobre en este afluente, el miedo se apoderó de su vida por la incertidumbre, de que en sus actividades cotidianas se expongan a la contaminación por metales pesados.

En entrevista con Notimex residentes de la comunidad de Sinoquipe relataron que, tras el desastre ecológico provocado por la empresa Grupo México el 6 de agosto de 2014, las enfermedades en la región aumentaron y las acciones de remediación nunca se llevaron a cabo.

“Se está muriendo mucha gente en todos los pueblos, de leucemia, de cáncer, ahora hay más enfermedades y estamos asustados, no vivimos en paz desde ese momento, tenemos que comprar agua en garrafones”, declaró la señora Armina Arvizu Moreno.

Comentó que el mayor problema fue que en ese momento ninguna autoridad o personal de la mina, ubicada en el municipio de Cananea, les informó de lo ocurrido, por lo que los más de 22 mil habitantes, de los municipios que conforman la cuenca del río Sonora, estuvieron expuestos directamente a contaminantes como lixiviados de sulfato de cobre acidulado y arsénico.

“Una semana después nos dimos cuenta, por internet, del derrame, pero no sabíamos del perjuicio que ocasionaba. El que maneja la bomba del agua la prendió siete días y nosotros bañándonos y tomando agua”, señaló Arvizu Moreno.

Por su parte, Rafael Andrade Medina, residente de Sinoquipe, contó que todos los aspectos de la vida cotidiana en la región se vieron afectados inmediatamente y los daños aún persisten

“Yo me dedico a la agricultura, pero el derrame nos cambió la vida totalmente, la siembra y cultivos se secaron y ya no se dan los productos como en años anteriores antes del derrame, cuando se sembraba maíz, frijol, papa”, mencionó.

El agricultor comentó que en su momento les dieron dinero para reparar el daño y les prometieron diversas acciones para recuperar la normalidad de sus vidas, sin embargo, la minera nunca cumplió sus compromisos como colocar plantas potabilizadoras, o instalar una clínica de atención especializada.

“Nos dieron por la toma de agua 15 mil pesos y estuvimos dos meses batallando. Venía un carro con agua y ahí íbamos todas corriendo por un garrafón de agua, pero no limpiaron la tubería del pueblo y las plantas potabilizadoras que pusieron no quitan los metales pesados”, aseveró Andrade Medina.

Los pobladores aseguraron que su mayor miedo es que después del derrame incrementó considerablemente la cifra de enfermedades crónicas como cáncer y leucemia en los pobladores del río Sonora, y al no brindarles atención médica, la incertidumbre impera en su día a día.

 

NTX/GAV/GVG