¿Cómo afectan los microplásticos en la reproducción humana?

En los últimos años, científicos de todo el mundo han advertido que vivimos en una era donde los microplásticos son prácticamente omnipresentes.
André Gutiérrez Publicado el
Comparte esta nota

En los últimos años, científicos de todo el mundo han advertido que vivimos en una era donde los microplásticos son prácticamente omnipresentes.

No solo se encuentran en todos los ecosistemas del planeta, sino también dentro del cuerpo humano, desde la sangre, cerebro, y hasta en el semen.

En China se realizó un estudio a hombres sanos, en quienes se encontró contaminación por microplásticos en muestras de su semen.

Los resultados se publicaron en la revista Science of the Total Environment, donde las investigaciones realizadas encontraron ocho tipos de plásticos diferentes dentro del líquido seminal.

El equipo científico alertó sobre la necesidad de más análisis para conocer los posibles afectaciones a la reproducción humana.

¿En qué consistió dicho estudio?

El equipo científico usó muestras de 40 hombres sanos recolectadas con fines de evaluación de salud prematrimonial en la ciudad de Jinan, China.

La intención del estudio era cuantificar la presencia de microplásticos en el material reproductivo de los ciudadanos a raíz de una investigación similar realizada en los testículos, donde también se encontraron dichos materiales.

Todas las muestras mostraban microplásticos con partículas de tamaños entre 0.72 y 7.02 micrones (un micrón es la milésima parte de un milímetro).

Los materiales más comunes en el semen fueron:

  • Poliestireno
  • Polietileno
  • PVC
  • Acrilonitrilo butadieno estireno (ABS)
  • Policarbonato
  • PET
  • Polipropileno
  • Politetrafluoroetileno

¿Cómo afecta la presencia de microplástico en el semen humano?

De acuerdo con el estudio, la presencia de microplásticos en el líquido seminal provoca anomalías en la movilidad de los espermatozoides.

De momento, no se ha encontrado una relación directa entre el tipo de polímeros, la cantidad y la capacidad de movimiento del esperma.

Estudios han detectado microplásticos en los alimentos que consumimos y en el aire que respiramos.

En el cuerpo se han detectado microplásticos en la orina, sangre, piel, heces, leche materna, testículos, y ahora, semen.

AGM

Síguenos en Google News para estar al día
Salir de la versión móvil