Jueves 20 de Junio 2019
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General sudanés acepta negociar tras 3 días de represión

AP Photo,Un manifestante hace el signo de la victoria con las mano delante de neumáticos en llamas y escombros en la carretera 60, cerca de los cuarteles militares de Jartúm, la capital de Sudán, el 3 de junio de 2019. (AP Foto)

AP Photo,Un manifestante hace el signo de la victoria con las mano delante de neumáticos en llamas y escombros en la carretera 60, cerca de los cuarteles militares de Jartúm, la capital de Sudán, el 3 de junio de 2019. (AP Foto)

08 de Junio 2019


JARTUM, Sudán (AP) — El líder de la cúpula militar que gobierna Sudán dijo el miércoles que los generales estaban dispuestos a reanudar las negociaciones con la oposición, tras tres días de violenta represión que han dejado 60 muertos en todo el país.

“Tendemos la mano a las negociaciones con todas las partes (…) por el interés de la nación”, dijo el general Abdel-Fattah Burhan, indicando que serían conversaciones “sin restricciones”.

Burhan también dijo que los responsables de la violenta disolución de la sentada rendirían cuentas. Los manifestantes no respondieron a la oferta en un primer momento. Los motivos para este aparente cambio de actitud _de ser sincero_ no estaban claros en un primer momento.

El general había dado por rotas las negociaciones y cancelado todos los puntos de acuerdo entre el Ejército y las Fuerzas para la Declaración de Libertad y Cambio, que representan a los manifestantes.

La cifra de muertos por la violenta represión militar de las protestas y una sentada pacífica subió el miércoles a 60 personas, según activistas prodemocracia.

La violencia es un nuevo desafío para el movimiento, que ahora intenta demostrar que puede aguantar la presión en las calles después de que su principal centro de protesta _la zona ante la sede del Ejército en la capital, Jartum, donde los activistas acamparon durante semanas_ fuera desalojado el lunes.

El pasado abril, los manifestantes lograron forzar al Ejército a destituir al veterano autócrata Omar al-Bashir. Después mantuvieron la sentada, reclamando que los generales que habían asumido el gobierno entregasen el poder a los civiles.

La cifra anterior de víctimas era de 40 muertos, pero el Comité de Médicos de Sudán señaló que las fuerzas de seguridad habían matado al menos a 10 personas el miércoles en la capital, Jartum, y la ciudad hermana de Omdurman. Otras personas 10 murieron el martes: cinco en el estado de Nilo Blanco, tres en Omdurman y dos en el barrio de Bahri, en Jartum.

El comité de médicos es la rama sanitaria de la Asociación de Profesionales Sudaneses, que ha liderado las protestas contra el gobierno militar. Cientos de personas han resultado heridas en los choques de los dos últimos días, añadió el grupo de médicos.

El martes por la noche y el miércoles por la mañana se registraron batallas callejeras en los barrios de Bahri y Buri, en Jartum, entre manifestantes y fuerzas de seguridad, principalmente de las Fuerzas Rápidas de Apoyo, una unidad paramilitar, según los activistas Mohammed Najib y Hashim al-Sudani.

“En Buri hubo muchos disparos y gases lacrimógenos”, dijo Al-Sudani, señalando que “Intentaron obligar a la gente a entrar en calles estrechas” para golpearlos.

Grupos humanitarios acusan a las Fuerzas Rápidas de Apoyo de violaciones, torturas y asesinatos de civiles en la región de Darfur. El lunes, miembros de ese contingente y otras unidades militares irrumpieron en el campamento de protesta ante la sede del Ejército en Jartum, disparando y prendiendo fuego a las carpas. Otras dos sentadas más pequeñas en otros lugares fueron disueltas por el Ejército.

La represión puso fin a la relativa paz que rodeaba las conversaciones y apuntaba a que el Ejército había perdido la paciencia con las demandas de los activistas. El resultado plantea el escenario para un aumento de la violencia en una confrontación más duradera.