WWW.CAPITALMEXICO.COM.MX

Viernes 17 de Enero 2020
| | |

Medio millón, en el olvido

Escombros. Foto: Especial

Escombros. Foto: Especial

22 de Septiembre 2017

No ha recibido ningún apoyo de las autoridades para realizar peritajes sobre daños a viviendas

Tulyehualco, con su medio millón de habitantes, no ha recibido ningún apoyo de las autoridades para realizar peritajes sobre daños a viviendas.

Incluso, Protección Civil de la Ciudad de México ubica 26 puntos con afectaciones en Xochimilco, pero de ellos sólo dos se encuentran en San Gregorio Atlapulco, donde los daños son mayúsculos y no hay uno solo sobre Tulyehualco.

Los servicios se han recuperado de forma parcial, pero la colonia Las Ánimas continúa sin agua, luz ni teléfono. Los vecinos se quejan de abandono de las autoridades. Sólo permanece en el lugar Francisca Ceballos, enlace de la coordinación territorial, pero ni siquiera puede entrar al edificio por riesgo de que se caiga.

Entre otros inmuebles que sufrieron daños, la casa de la señora Yesenia García, donde una barda cayó y destruyó sus humildes muebles, sólo recibe la ayuda solidaria de sus vecinos que se organizan para retirar el cascajo.

Suman decenas las bardas caídas, como el DIF y el campo deportivo o el módulo de camiones, pero el daño mayor se presentó en la parroquia de Santiago Apóstol, que recién había sido remodelada.

La torre del campanario se sostiene de milagro; el interior del inmueble, al que CAPITALMEDIA tuvo acceso en exclusiva, muestra grietas tan profundas que, dice el sacerdote Javier Diego Albino, difícilmente podrá rescatarse y deberán demolerla, el templo deberá permanecer cerrado hasta nuevo aviso, cuando pase la tragedia en San Gregorio.

El Cristo, una imagen del siglo XVIII igual que la iglesia, cayó y se rompió en pedazos, lo que ha calado en el ánimo de los vecinos.

Otra parroquia, la de San Nicolás Tetelco en la vecina Tláhuac, también presenta daños en la torre y podría desplomarse, confirmó el padre Roberto Martell.

En Tetelco el patrono, San Nicolás, también del siglo XVIII, se rompió en mil pedazos igual que el corazón de sus feligreses.

Tulyehualco durmió su segunda noche sin apoyo de ninguna autoridad, no hay censo de daños, están solos porque su

vecina Tláhuac, tampoco ha levantado la mano para ayudarlos, ni siquiera para calcular el riesgo de dormir con paredes cuarteadas e inclinadas.

Encuentra más notas sobre

Orquidea News