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Jueves 21 de Enero 2021
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Ganadores y perdedores

Alejandra Barrales. Foto: Especial

Alejandra Barrales. Foto: Especial

18 de Julio 2016

En este momento se presenta un panorama nuevo para el PRD

Con la llegada de Alejandra Barrales a la presidencia nacional del Partido de la Revolución Democrática gana el jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, y aumentan sus posibilidades de que sea el candidato de su partido a la presidencia de la República en 2018.

Nunca en el propio partido del sol azteca, porque va a tener estabilidad, gobernabilidad y una conducción real.

Pierde la tribu de los Chuchos, cuyos miembros tuvieron que retirar la candidatura de Beatriz Mojica luego de que no pudieron operar el apoyo.

Pierden los gobernadores perredistas, que incluso habían emplazado al jefe de gobierno a que se definiera y se afiliara al instituto político si su intención es ser el abanderado presidencial.

Ahora Mancera Espinosa tiene a varios allegados en posiciones clave: Alejandra Barrales al frente del PRD nacional; Raúl Flores en el PRD desde la Ciudad de México; Leonel Luna en la presidencia de la Comisión de gobierno de la Asamblea Legislativa del D.F., y un operador como Héctor Serrano, que teje fino las alianzas con las fracciones parlamentarias y los partidos políticos de oposición.

En este momento se presenta un panorama nuevo para el partido que durante muchos años fue dominado por los Chuchos y ahora se vislumbra que habrá cambios y modificaciones que irán más allá de mantener sólo el membrete para negociar y a ver qué se podría conseguir como extra.

Con Barrales Magdaleno al frente habrá trabajo para sacar al partido del marasmo en que estuvo inmerso durante muchos años. La labor es ardua, complicada, pero los propios militantes piden que se haga algo para regresarlo a las viejas glorias.

Quieren mayor identificación con las causas de la izquierda, que haya representatividad de todos los sectores de la sociedad mexicana y que no se limite la participación de la gente a los procesos electorales.

Hay que sanear las finanzas y que deje de ser una agencia de colocaciones y que, quienes lleguen, trabajen a favor de las causas de la izquierda.

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