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Martes 17 de Septiembre 2019
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El coreano de lentes blancos

Hyeon Chung. Foto: Especial

Hyeon Chung. Foto: Especial

23 de Enero 2018

Hyeon Chung ya está acostumbrado a acumular fanáticos del tenis

El Australian Open, primer Grand Slam de la temporada de Tenis 2018, llega cargado de sorpresas de todos calibres, desde la caída prematura del gran retador de los grandes, el alemán Alexander ZVEREV, hasta la recaída del gran favorito y número uno del mundo y de la siembra, Rafa NADAL.

EL COREANO CON LENTES

Convertido en la sensación del torneo, el coreano Hyeon Chung ya está acostumbrado a acumular fanáticos del tenis en su Corea natal, una nación en donde el tenis no es un deporte popular.

Con apenas 21 años de edad, su historia y relación con el tenis es por demás singular, en una visita al médico a los seis años se le recomendó ver y seguir con la vista un objeto de color llamativo, una pelota de tenis, pequeña y amarilla ayudaría a su vista limitada.

Luciendo sus habituales anteojos de marco blanco el domingo por la noche, el coreano logró su victoria más impresionante al superar a Novak DJOKOVIC, y de paso, convirtiéndose en el primer sudcoreano en llegar a los cuartos de final del Grand Slam, antes había echado al alemán Alex ZVEREV, cuarto del mundo, por lo que con la victoria sobre Djokovic, que aunque no se encuentra todavía al 100 por ciento después de sus seis meses de recuperación, es por sí misma de enorme mérito.

HYEON CHUNG es el jugador más joven del torneo y ya metido en hacer historia, peleará al estadounidense Tennys SANDGREN el pase a la Semifinal en donde –se vale soñar– podría enfrentar a ROGER FEDERER, si es que éste supera eventualmente al checo Thomas Berdych.

Pase lo que pase, HYEON CHENG ya se ha metido casi a la fuerza a la zona de los bofetones con los grandulones; lo difícil, como siempre, no es llegar sino mantenerse.

Así las cosas, pues, Hyeon Chung debe adquirir la costumbre de enviarle de cuando en cuando un pasaje, hotel y boletos preferentes al médico que le regaló aquella pelota de tenis; la vista se ve ha mejorado, el tenis y sus premios – que al final del Australian open superarán los dos millones de dólares– así lo avalan… Así de fácil…

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