Esta inercia no se revierte

Selección Mexicana. Foto: mEXSPORT 

No puede modificarse en unas cuantas semanas, de ahí el desencanto que produjo el TRI en sus dos juegos llamados de despedida


Una inercia de más de tres años de nuestra Selección en la “Era Osorio”, que pasa por incertidumbre, falta de un sistema de juego, contundencia, con resultados que pasan más por individualidades que por juego de conjunto, no puede modificarse en unas cuantas semanas, de ahí el desencanto que produjo el TRI en sus dos juegos llamados de despedida.

No son las dos últimas decepcionantes actuaciones de nuestra Selección antes del Mundial Rusia 2018 lo que nos genera sensaciones de incertidumbre y dudas; los partidos de despedida el lunes en Los Ángeles y el sábado en el Azteca cambiaron el ánimo de la afición –que llenó ambos estadios– de la alegría y apoyo al TRI al desencanto, frustración y hasta abucheos; esa ha sido la constante en la llamada “Era Osorio” a lo largo de tres años y medio. El desencanto viene porque simplemente en dos partidos la inercia de falta de un estilo, sistema, personalidad, contundencia no va a cambiar.

HUBO GIRAS DESASTROSAS

Nuestra Selección ha sufrido, como muchas otras, derrotas hasta una tras otra en las giras previas a varios mundiales, la prueba más recordada es la de la Selección de Manuel Lapuente rumbo a Francia 98, que terminó resultando una de las mejores Selecciones de nuestra historia, aquellas giras se daban buscando, y encontrando, un trabajo de equipo con convicción a lo que el técnico buscaba con la ventaja de poder contar con hasta 90 por ciento de sus convocados que jugaban en la hoy llamada LigaMX que permitían al técnico contar con sus jugadores hasta por un mes previo al Mundial.

AGUIRRE Y HERRERA

Aquellas concentraciones largas ya no existen, hoy los jugadores en todo el planeta son cedidos con sólo un par de semanas previas al torneo, si a esto sumamos que en los partidos llamados “moleros” el profe OSORIO utilizó un alto porcentaje de jugadores de relleno, a los que se sustituye con los llamados “europeos” jueguen o no jueguen en sus equipos, lo cual no es privativo de Osorio, desde Aguirre para 2010 o “El Piojo” para 2014 así lo hicieron, sólo que de aquellos dos procesos nuestro TRI tenía estilo, perfiles y cuadro base definido, lo que el “sistema-no sistema” de Osorio no tiene; los cambios se dieron en la competencia diaria no en las llamadas “rotaciones” de Osorio que permite a todos jugar por default y, por tanto, estar “ a muerte” con el técnico que arma su “Club de Tobi”.

Así las cosas, pues, con el deseo ferviente de que el TRI de Osorio prenda finalmente en el Mundial como no lo hizo ni en Copa América ni en Copa de Oro, perfilamos el viaje a Rusia 2018, con la incertidumbre que el solo deseo no revierte, pero finalmente soy un optimista de nacimiento… Así de fácil…