La verdadera traición de Cortés

La verdadera traición de Cortés
La verdadera traición de Cortés 

Eso dejó de estar en el radar panista desde que se subieron a la ola electoral.Durante la celebración de la 25 Asamblea Nacional Ordinaria del PAN, el dirigente nacional, Marko Cortés, dijo que “no se pronunciará a a favor de ningún tipo de coalición partidista y que su alianza segura es con la sociedad civil”.


Dobleces |

La verdadera traición de Cortés

Por Israel Mendoza Pérez

@imendozape


La exigencia de renuncia a la dirigencia del PAN, de Marko Cortés, es un síntoma normal al interior de los partidos. El partido blaquiazul lo experimenta, desde hace 20 años, después de cada proceso electoral, cuando un dirigente queda a deber en resultados.

Su renuncia es sólo una respuesta a presiones internas del partido y al escándalo mediático. Pierde el control del partido, pero ganó su lugar en el senado y quizá hasta la vicecoordinación del grupo parlamentario.

Lo anecdótico es acusarlo de soberbio, de gritoneos a la candidata presidencial Xóchitl Gálvez, tras llamar vía telefónica a la virtual presidenta Claudia Sheinbaum, en la noche del domingo 2, y levantarle la mano del triunfo sin avisarles a los dirigentes nacionales de los partidos. Aunque no se debe normalizar la violencia verbal, pero es parte de su histrionismo político.Sin embargo, la verdadera traición de Marko Cortés es a la sociedad civil.

A la que llamó a converger en una gran alianza desde 2022. Donde los ciudadanos serían los protagonistas de un proceso de consolidación de la democracia y se buscaría mantener el equilibrio de poderes. Además de darles un papel relevante para impulsar candidaturas ciudadanas.

Mintió y usó a su favor, al partido y a los grupos sociales identificados con esas causas.Escudado en la frase “o se reinventa o muere”, el senador Damián Zepeda entra a la lucha de poderes internos en el PAN. Y aunque lamenta las derrotas y acusa que la coalición fracasó y perjudicó más al partido fundado en 1939, la realidad es que se olvida que la traición de todos los militantes del partido fue a la sociedad civil.

Eso dejó de estar en el radar panista desde que se subieron a la ola electoral.Durante la celebración de la 25 Asamblea Nacional Ordinaria del PAN, el dirigente nacional, Marko Cortés, dijo que “no se pronunciará a a favor de ningún tipo de coalición partidista y que su alianza segura es con la sociedad civil”. Y es que el PAN careció de un candidato natural a la presidencia.

Sin caudillos, sin figuras de peso, Cortés aprovechó el empuje de Xóchitl Gálvez. A ella le debe su escaño. Y el discurso de que el PAN estaría con la sociedad civil y que Gálvez Ruiz era candidata ciudadana resultó ser parte de una narrativa diseñada para llevar mano en la toma de decisiones al interior de la alianza Fuerza y Corazón por México.La discusión entre panistas de estos días contra Marko Cortés es superficial.

Sólo es su salida, pero eso es un placebo, el partido debe entrara a cirugía mayor. No hay análisis, autocrítica ni debate de fondo sobre el futuro del PAN ante la consolidación de un cambio de régimen político en el país.Hablar de una ruptura en el PAN es un Perogrullo.

De nueve gubernaturas en juego solo se conquistó una. Su representación en ambas cámaras es de las más bajas en dos décadas. Y aun así, Marko Cortés tiene la posibilidad de soltar el poderpartidista hasta el 3 de octubre. Aunque pese sobre él, la traición a la ciudadanía.

RGH