WWW.CAPITALMEXICO.COM.MX

Domingo 22 de Septiembre 2019
| | |

Todavía no gana y ya empezó

Foto: Twitter

Foto: Twitter

26 de Octubre 2018


Han sido muchas las voces que han advertido de los peligros que implica el que Jair Bolsonaro termine alzándose con la victoria en la segunda vuelta electoral presidencial a celebrarse el próximo domingo 28 de octubre. Se ha dicho que con Bolsonaro llegará al Palacio de Planalto en Brasilia el autoritarismo, la xenofobia, la misoginia, la homofobia, el racismo y la intolerancia. Lo cierto es que a pesar de las advertencias, los sondeos indican que Bolsonaro ganará y se convertirá en el próximo inquilino del Palacio de la Alborada en lo que sin duda será una estocada al carácter democrático del sistema político brasileño.

Resulta sin embargo curioso lo rápido que se ha dado el inicio del ejercicio del poder al estilo Bolsonaro. Todavía no gana y ya empezó. ¿Ya empezó con qué? Pues con todo lo que resultaba previsible que empezara. Particularmente sus ataques a la prensa.

Cuatro días antes de que se celebre la segunda vuelta de nitiva, Bolsonaro ya apuntó su artillería contra la prensa que no le es adicta. Concretamente en un mensaje de su cuenta de twitter atacó al diario La Folha de Sao Paulo por haber publicado una nota en la que informaba de que algunos empresarios habían financiado ilegalmente propaganda en favor de Bolsonaro.

Al respecto el candidato del partido Social Liberal expresó que La buena vida de La Folha de Sao Paulo se va a acabar. Pero no como censura, ¡no! El dinero público que reciben para hacer activismo político se va a acabar, y además su credibilidad se está yendo por el desagüe con sus informaciones tendenciosas que son menos serias que una revista de humor! Con este mensaje Bolsonaro se estaría uniendo de manera un tanto prematura, a los personajes que desde el populismo y el nacionalismo se las han arreglado para llegar al poder y lo primero que han hecho desde él es atacar a la prensa: Hugo Chávez, Rafael Correa, Viktor Orban, Daniel Ortega y desde luego Donald Trump. ¡Qué pena!

[email protected]