Miércoles 21 de Agosto 2019
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Las migajas en el PRI

9.1P-1

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24 de Junio 2019


Las 7 fórmulas priístas que se inscribieron en el proceso interno para la renovación de la dirigencia se enfrentaron a un acto de ilusionismo democrático. En menos de 24 horas de que arrancó su proceso interno, la primera impugnación —presentada en la tarde de ayer— da una vuelta a “extra” a la tuerca y trae consigo un choque de grupos obligado.

 

Los priístas se encuentran en la encrucijada: o dan visos de demócratas o se enfilan a mantener el partido en un estado de vaiven conforme la coyuntura política lo exige, y los intereses de las facciones de la cúpula acuerdan las conveniencias.

 

Pero son Margarita Santos y Aureliano Juárez. Ivonne Ortega y José Encarnación Alfaro; Alejandro Moreno y Carolina Viggiano; Benjamín Russek y Linda Obregón; Lorena Piñón y Daniel Santos; Ulises Ruiz y Coral Valencia y Juan Antonio Santana y Ramiro Díaz Hernández quienes tienen un extraño interés por rescatar a un partido que se encuentra, en términos pugilísticos, en la lona. Aún está lejos el 2021 pero la apuesta es despertar a la anquilosada estructura que aún queda. A final de cuentas, los tránsfuga que pudieron ya encontraron en Morena un espacio de salvación.

 

Apenas en los pasados comicios del 2 de junio, Claudia Ruiz Massieu, reconoció que los comicios llevados a cabo en seis estados fueron los “más difíciles” que ha tenido el partido. A ella ya no le contaron las derrotas y su permanencia en la dirigencia del partido es testimonial.

 

El PRI no creció ni se achicó más, pero no se levanta en las preferencias del electorado. Aún la marca PRI no ha vuelto a cautivar. Sus negativos en los estudios demoscópicos aún suelen estar elevados.

 

En el año 2000 supo lo que era la orfanda política. Ahora a 19 años de distancia, lo que existe es un estado de gravedad dentro del instituto político. Los dirigentes saben que en septiembre, el PRI tomará otro rumbo y por el momento sólo queda administrar la pobreza electoral.

 

El interés de las fórmulas que no forman parte de alguna corriente de poder dentro del PRI argumentan que el rescate del partido es para fortalecer a la militancia la cual ha encontrado en otros partidos y principalmente el que, en la actualidad, se encuentra en el poder espacios ya que a final de cuenta son los priistas de a pie los que saben hacer campaña.

 

Desde el sábado 22, en el PRI hubo un ambiente de desencuentro y disgusto. No se notó la equidad y las simpatías a cada una de las fórmulas mostraron sus filias y fobias dentro del tricolor. Incluso el rebelde Ulises Ruiz no evitó los comentarios para criticar a Moreno Cárdenas. Su afición por el golpeteo fácil y el gusto por colgarse de la figura más fuerte. No actúa ni propone.

 

Por ello es que en la tarde de ayer sorprendió que Benjamín Russek, uno de los aspirantes a dirigente del PRI, impugnara el proceso. El apoyo que cuenta por parte de organizaciones adherentes lo impulsaron a buscar el poder para devolverlo a la militancia.

 

 

 

 

Israel Mendoza P.

@imendozape

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