Domingo 25 de Agosto 2019
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PRI, ¿Ocaso o Renovación?

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27 de Junio 2019


Si algo podemos decir de las siglas del Partido Revolucionario Institucional es que han marcado una etapa importante del desarrollo político, social y económico de este país, y aunque muchos pretendan negarlo, los hechos ahí están. El México moderno no podría explicarse sin el tricolor, y mucho menos el advenimiento democrático que sus principales liderazgos entendieron tenía que ocurrir para mantener vigente a ese sistema político surgido de la etapa conocida como La Revolución Mexicana.

Con la llegada del nuevo siglo se dio la primera alternancia en ese añejo sistema político mexicano que a fuerza de renovarse constantemente ha mantenido vigencia. La llegada de Vicente Fox Quezada significó un parteaguas no tan solo para el sistema político, sino para la propia viabilidad democrática del país. Muchas fueron las peculiaridades en esta etapa de la transición política mexicana, pero el hombre de las botas se significó como un Maduro demócrata pase a su origen empresarial.

Después vendría Felipe Calderón Hinojosa, quien primero ganó a pulso su candidatura pese a los obstáculos propios de quién tenía interés en que fuera otro elemento quien compitiera por mantener la hegemonía blanquiazul. Después derrotó a un desangelado Roberto Madrazo Pintado quien se había lanzado primero por la dirigencia nacional, y después consumaría una desangelada candidatura que decepcionó a más de uno a causa de los errores estratégicos en la operación política.

Aunque Calderón intentó mantener una forma distinta de gobernar, los tricolores hicieron lo propio para remontar el mal momento y eligieron a un carismático gobernador que había causado furor en gran parte del país siendo gobernador del Estado de México. Enrique Peña Nieto tuvo uno de los triunfos más rotundos de la historia política moderna. Su carisma personal fue un elemento que motivó uno de los regresos más sonados, a la vez que una brutal decepción por la ligereza con la que se tomaban las decisiones.

Andrés Manuel López Obrador, a quienes muchos comparábamos con Nicolás Zúñiga y Miranda, que compitió 5 veces contra Porfirio Díaz, resultó más avezado y llego en su tercera ocasión como candidato a la Presidencia de la República. Hasta ahora ha dado unas tremendas clases de improvisación, lo que habla de que nunca se puso a trabajar en la elaboración de un proyecto de nación como lo hicieran sus antecesores, y en sus primeros 6 meses los errores nos han salido demasiado caros.

En lo que sí tiene mucha experiencia es en eso de sumar adeptos, y después de recibir muchas ofensas del gobernador de Campeche, Alejandro Moreno, curiosamente ahora es su principal aliado para alzarse con el triunfo en la elección interna para la elección de Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del tricolor. Será difícil el regreso para los tricolores con un dirigente supeditado a los caprichos del Presidente de la República.

 

Aunque AMLO haya sido originario de las filas tricolores, hará mucho por consolidar al Movimiento de Regeneración Nacional, y uno de sus principales pasos será seguir robando militantes al tricolor. Malos augurios con un PRI encabezado por Alejandro Moreno. Al tiempo. [email protected]mx

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