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Viernes 21 de Febrero 2020
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Donald Trump apostó por la distensión en el conflicto que su país mantiene con Irán

Donald Trump Foto: Internet

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08 de Enero 2020

Trump invitó a renegociar el acuerdo nuclear con Irán, que se salió del mismo como consecuencia del asesinato de Soleimani, y mencionó que el derramamiento de sangre “debía parar”.

Contrario a lo que podría pensarse a priori por su habitual retórica inflamable y hegemónica, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, apostó hoy por la distensión en el conflicto que su país mantiene con Irán desde el asesinato el viernes del líder de las fuerzas Quds, Qasem Soleimani.

Ello, tras el ataque de este martes, hora de América, que la Guardia Revolucionaria realizó sobre bases iraquíes que albergaban a soldados estadounidenses, como respuesta a la muerte del fallecido comandante.

En entrevista con Notimex, el académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Moisés Garduño anticipó que la distensión era una de las tres opciones que podían esperarse por parte de Estados Unidos luego del ataque iraní.

Como escenarios posibles, el investigador visualizaba primeramente el lanzamiento de nuevos misiles tierra a tierra por parte de Washington, lo que, dijo, desembocaría en un conflicto híbrido donde podría no existir una guerra declarada, pero sí lanzamientos frecuentes de misiles.

El segundo camino, previó, podría ser un mayor escalamiento del conflicto hasta sus últimas consecuencias. Sin embargo, la lectura del investigador Moisés Garduño es que existen divisiones importantes al interior de la Casa Blanca.

Por un lado, es claro que existen fuerzas a favor de desatar una guerra, principalmente grupos opositores al gobierno iraní, pero por otro se encuentran quienes desean poner fin al conflicto.

“La decisión de la Casa Blanca no es cuestión de un solo hombre, sino de un grupo de personas que intenta persuadir al presidente, quien ya ha cometido errores en este proceso porque el conflicto no está dando los frutos que el esperaba para su gobierno”, comentó el profesor de la FCPyS.

Así, como tercera vía, la que finalmente parece haberse impuesto en el poder político estadounidense, Garduño contempló el aproximamiento a la pacificación; la mesura internacional, que ha tenido como principales referentes a China, Qatar y organismos como la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que incluso comenzó la retirada de parte de su personal de Irak.

Papel de la comunidad internacional

En este contexto, el especialista concluyó que lo ideal en este punto de los ataques sería apelar al trabajo de la comunidad internacional para exigir la distensión del conflicto a las naciones involucradas, llamar a una mesa de diálogo y no contestar provocaciones.

Además, otro punto importante sería reconsiderar el papel de la Organización de Naciones Unidas (ONU), porque “nadie espera una tercera guerra mundial”, afirmó Garduño, quien consideró que el ataque de Teherán a las bases en Irak estuvo basado en el derecho internacional.

Este tipo de ataques son conocidos en el derecho internacional como “de una sola acción”, lo cual implica que sólo son recursos para bajar la intensidad del conflicto sin buscar la provocación o esperar una reacción violenta, lo cual se irá demostrando con el paso del tiempo, explicó el experto.

Al igual que Garduño, el experto en Relaciones Internacionales Jaime Isla Lope declaró a Notimex que el ataque iraní podía entenderse, por ser una justa respuesta al asesinato de Soleimani, que, si bien ha sido referido por Washington como un “connotado terrorista”, en Irán fue y es un héroe.

Al atentar contra un general extranjero Trump incurrió en un casus belli (o hecho de guerra en la diplomacia); “es como si aquí (en México) los guatemaltecos nos mataran al secretario de Defensa […] se generaría un conflicto internacional fuerte”, ejemplificó Isla.

El investigador, también de la UNAM, explicó que el mandatario, con su decisión contra Soleimani, hace ver ahora a su país en Medio Oriente como “el enemigo terrorista” y no como la potencia protectora que antes era, en su afán de reivindicar anteriores derrotas en el Golfo Pérsico.

Trump no midió las consecuencias

Trump se da cuenta que “no midió bien”. Con las presiones internas que piden dejar de intervenir Medio Oriente, “le está saliendo el chirrión por el palito” o el tiro por la culata, pues pensaba ganar adeptos con estos ataques “en defensa de su país”, pero podría perderlos al requerir el permiso del Congreso para declarar una guerra formalmente.

Quizás por ello, como anticiparon ambos expertos a Notimex, la respuesta oficial de Washington hoy, en el mensaje de Trump a la nación, fue la distensión militar y la apuesta por nuevas y “poderosas” sanciones económicas contra Teherán.

Las palabras del inquilino de la Casa Blanca, pese a que anunciaron el estudio de otras opciones que no descartan del todo un enfrentamiento directo, indican una relativa relajación de la tensión por parte de Washington.

Trump invitó a renegociar el acuerdo nuclear con Irán, que se salió del mismo como consecuencia del asesinato de Soleimani, y mencionó que el derramamiento de sangre “debía parar”.

“Irán debe entender que debe renunciar a toda intención de hacer armamento nuclear” y junto con Alemania, Rusia y otras potencias, tenemos que colaborar o de lo contrario habrá más sanciones económicas y otras acciones”, afirmó el republicano.

Si bien la relativa distensión no supone ni de lejos el fin del conflicto, al menos por hoy, a diferencia de la noche de este martes, cuando no se sabía como respondería Estados Unidos, el mundo puede estar más tranquilo.

De momento, un nuevo conflicto armado formal, que en su escalada podría involucrar a otras partes, parece no se sumará a la extensa y penosa lista que ya hoy aqueja a todos los amantes de la paz y la coexistencia armoniosa en pos del desarrollo global.

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