Sábado 24 de Agosto 2019
| | |

Irasema de la Parra, hacedora de bailarines de talla internacional

No disponible

No disponible

25 de Julio 2019


*La bailarina de talla mundial habla del concurso que organiza, instrumento que al mismo tiempo mide el estado de la danza en México

Por Juan Carlos Castellanos C.

México, 25 Jul (Notimex).- Claudia Irasema de la Parra Peniche, presidenta de la Sociedad Mexicana de Maestros de Danza (SMMD), aseveró que el Concurso Nacional de Ballet Infantil y Juvenil, del cual ella es fundadora y estratega, es un termómetro que mide el estado real que vive la danza mexicana.

―El primer concurso lo realizamos en 1994 ―recuerda la bailarina―. Al principio era cada año, pero al considerar el enorme esfuerzo que requiere, y para dar a los niños y niñas el tiempo suficiente para prepararse y tenerlo como objetivo de superación, le dimos periodicidad bienal.

En entrevista con Notimex, comenta que en un principio era un concurso de arte, pero algunas personas lo miraban como algo raro; sin embargo, el objetivo de la asociación es impulsar la danza, crear instrumentos que la mejore y realizar cursos de actualización para maestros.

―Este proyecto comenzó con la idea de que un niño o joven, cuya edad puede fluctuar entre ocho y 18 años, tenga un aliciente para mejorarse y superarse. Se han superado las expectativas, porque este concurso ha resultado un estímulo fundamental para que los chicos se desarrollen y se esfuercen por alcanzar sus metas, de vida y profesionales

El concurso también ha sido un escenario para encontrar a los talentos. En ese espacio se les conoce desde chiquitos, luego crecen y llega el momento en que logran un nivel internacional, donde pueden ser perfectamente aceptados y becados por escuelas de renombre, lo cual les abre las puertas hacia una carrera más importante

―En nuestra experiencia, la danza en México evoluciona y mejora cada año. Hacemos una preselección para que al concurso lleguen los mejores; consecuentemente, cada vez cuesta más trabajo eliminar concursantes y eso se debe, en buena medida, a que somos una cultura de artistas: quien no canta, baila. De la danza clásica, que viene de Europa, se desgranan todos los demás géneros dancísticos.

A partir de un ejercicio de análisis y observación, la bailarina, maestra y promotora de la danza ha detectado que a pesar del nivel óptimo que tienen numerosos bailarines en México, hacen falta escuelas para que los maestros se formen mejor y crezcan como instructores. Además, lo ideal es que existan más compañías para que los chicos, perfectamente capacitados, tengan dónde bailar profesionalmente.

―Además de consolidar un equipo de organización sólido, en cada concurso es imprescindible el papel de los maestros y maestras. Muchos de ellos han estado desde la primera edición, por lo que debemos reconocer a todos quienes han puesto su empeño en desarrollar la danza en el país.

Un tabú cincelado en los mexicanos

De la Parra Peniche dice que siempre ha peleado y defendido la inclusión de los varones en el ámbito de la danza. Mucho ha dicho a las mamás, pero sobre todo a los papás, que la danza es un arte que no distingue sexos y que el baile no hace femeninos a los niños.

―Ese es un tabú cincelado en la sociedad mexicana y otras naciones del mundo. Recuerdo que de chiquitito Braulio Álvarez, mi hijo, que hoy es bailarín solista del Ballet de Tokio, entraba a los salones de danza y se quedaba mirando encantado. Cuando comenzó a bailar, los hermanitos de las niñas de la clase también se animaron porque evidentemente les gustaba la danza; esa fue la época en que más alumnos varones tuve.

No obstante, refiere que hoy en día, de nueva cuenta es muy difícil ver a niños cuyos padres los apoyan en su sueño hacia la danza profesional.

―Hoy veo que los hermanitos acompañan a las niñas a tomar clase. ¡Se les mueven los pies por las ganas de bailar! Los invito y las mamás aceptan llevarlos a clase, pero a los pocos días desisten porque el papá decide que mejor juegue futbol. Es una tristeza porque la danza es para disfrutarla a cualquier edad, como lo saben los varones ya jóvenes que van a estudiar por decisión propia. Definitivamente, formar bailarines hombres es un placer para cualquier maestro.

Esta noche el Palacio de Bellas Artes acogerá la Gala de Premiación y Clausura del XIV Concurso Nacional de Ballet Infantil y Juvenil. Para la edición XV, en 2021, la entrevistada promete pastel y fiesta, como de quinceañera.

En el evento toman parte estudiantes de ballet de entre ocho y 18 años de edad, agrupados en cinco categorías, quienes aseguran que ese certamen ha sido plataforma para talentos destacados, como Isaac Hernández y Elisa Carrillo.

Elisa Carrillo, hoy primera bailarina del Staatsballett Berlin, e Isaac Hernández, actualmente primer bailarín del English National Ballet, ganaron ese certamen creado por la Sociedad Mexicana de Maestros de Danza, surgida en 1990 con el fin de apoyar y desarrollar la danza en México.

Este año el concurso culmina con la Gala de Premiación, donde se homenajeará a los ganadores ante la presencia de personalidades como el mexicano Braulio Álvarez, primer extranjero aceptado en el Ballet de Tokio y quien ha alcanzado el rango de solista en esa compañía.

El jurado está integrado por Annik Bissonnette, Anna-Marie Holmes y Claudio Muñoz, especialistas en el tema, quienes evalúan técnica, musicalidad, estilo, figura, proyección artística y nivel.

-Fin de nota-

NTX/JCC/AGO