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La Guarida Nacional: Oaxaca

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05 de Septiembre 2019


Joel Merino en París

La cultura triqui en Europa

Por Iván Santiago Marcelo

[Joel Merino, un joven indígena oaxaqueño, tendrá su primera exposición en París, donde mostrará un poco de la cultura del pueblo de su procedencia.]

Oaxaca, 4 de septiembre (Notimex).― Las raíces del artista Joel Merino López se encuentran en San Juan Copala, una comunidad de la región mixteca oaxaqueña donde habitan los indígenas triquis, aquellos que son reconocidos por sus famosos huipiles rojos.

      Así como sucede en los 68 pueblos originarios de México, el joven de 30 años de edad heredó de su madre el gusto por la creación de artesanías, principalmente textiles, aunque también entre su infancia y adolescencia descubrió lo que sus manos e imaginación podían hacer con la pintura.

      Hoy en día, justamente con sus artesanías y pinturas, Joel ha logrado mostrar un poco de la cultura triqui al mundo, pues sus huipiles, pulseras, bolsas, trajes tradicionales, así como sus grandes murales ―gracias a los que ganó reconocimiento―, han viajado tanto por diferentes estados mexicanos como por varios países de Europa, donde actualmente realiza una tercera visita.

      Dice Joel Merino:

      ―A través de mi obra trato de que la gente tenga una ventana hacia el mundo de mi pueblo, hacia la región triqui, ya que no solamente es difícil llegar a la zona sino conocer a la gente no es algo sencillo, y no porque la gente sea mala sino porque la agenda política-cultural está relacionada con elementos folclóricos, donde su interés es sólo el turismo, no la preservación de la lengua o la cultura.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una historia ignorada en los libros de texto gratuitos

En entrevista con Notimex, el artesano y muralista, que radica en Querétaro pero desarrolla su arte entre esa entidad y su natal Oaxaca, también señala que la agenda imperante no les ha permitido a los artistas de los pueblos indígenas exponer sus obras en los museos, situación que no ha ayudado a conocer cómo son o cómo viven realmente estas etnias.

      En ese sentido dice que la importancia de su trabajo está en seguir preservando la historia de su pueblo, porque ésta “no la vas a encontrar en los libros de texto gratuito, ni te la enseñan en la primaria, ni en la secundaria, ni siquiera en Oaxaca, donde se supone se tendría que hacer. No cuentan la historia de los pueblos originarios”.

      Agrega que lo más cercano que se hace por conocer a estas comunidades lo hallamos en las universidades pero con una tradicional visión antropológica, la de “un historiador que muchas veces no entiende lo que se vive en la región”… mas como lo dice un investigador, mucha gente lo acepta.

      ―A mí me ha tocado leer varios libros escritos por antropólogos o sociólogos y, la verdad, me causan gracia porque muchas veces lo que apuntan no tiene nada que ver con lo que se vive en el pueblo, ni con lo que piensa o lo que se cree. Es por eso que la gente empieza a crear falsas ideas en la ciudad sobre la cultura indígena…

      “Mucha gente cree que nosotros no tenemos historia, pero cada uno de los pueblos originarios por supuesto que la tiene. A mí me ha tocado esa gran bendición, la del hecho de poder contar la historia de mi pueblo no solamente por medio de la artesanía sino a través de la pintura y de los murales”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Triquis en Europa

En países como Francia, Bélgica, Suecia, Italia, Grecia y Alemania, con los murales de Joel Merino, una parte de la cultura triqui queda grabada en edificios, puentes, construcciones que administran los gobiernos, en paredes y casas-habitación gestionadas por los festivales en los que ha participado.

      Este año el artista oaxaqueño hará una tercera visita a esos países europeos y por primera vez, en este mes septembrino, tendrá la exposición Nimān’a (corazón o alma, por su traducción en español) en el centro cultural Maison de MAI (Centro de Música y Artes Interculturales), en París, donde mostrará artesanías y sus pinturas además de llevar a cabo un mural:

      ―En la galería vamos a presentar parte de la serie que se llama Nimān’a, la cual está íntimamente ligada con el textil de mi pueblo y la iconografía tiene un sentido muy personal en cuanto a la cosmovisión de mi gente.

      Durante su gira, el artista triqui también visitará ciudades como Bruselas y Barcelona, en las que además de crear murales que tendrán como temática el telar de cintura, participará en conversatorios acerca de la lengua y ofrecerá talleres:

      ―Es el tercer viaje que haga a Europa. Es un viaje que ha apoyado mucha gente de allá y de acá, prácticamente es una parada obligatoria para mí, para seguir difundiendo y compartiendo la lengua triqui, porque en cada una de mis obras lleva mi lengua.

      Joel Merino señala que con las ventas de sus obras y artesanías ha logrado emprender estos viajes, además del apoyo de amigos de México y de algunos connacionales radicados en Europa interesados en la difusión de la cultura de los pueblos originarios:

      ―Los recursos no solo los hemos dejado para exponer mi obra, sino también para generar y crear proyectos que ayuden a la preservación, ya que mi obra no se desliga para nada de ella. Por ejemplo, toda mi obra está en triqui, por lo que tiene una relación directa en cuanto a la preservación de la lengua.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Contar en voz propia

Joel Merino dice que a la gente le ha gustado su trabajo en las naciones del viejo continente, pues para sus habitantes es muy difícil conocer acerca de los pueblos originarios de México:

      ―La gente tiene referencia de algunos episodios históricos mexicanos, pero de la cultura indígena no tiene casi nada ya que la mayoría de las cosas que salen fuera del país o incluso dentro de él se tiende a folclorizar, o tratarlas como un objeto totalmente mercantil sin el arraigo que posee una obra de arte, sin una identidad cultural definida…

      Para Joel Merino es gratificante que a través de su obra Europa tenga una ventana que la acerque a México:

      ―Es muy bonito, porque cuando escriben de mi trabajo lo hacen acerca de mi pueblo; escriben en francés, sueco, alemán o italiano acerca de lo que yo hago… Siempre es gratificante que la gente de otros lugares sepa que en México existe la pluriculturalidad. Uno, como miembro de un pueblo originario, es el que realmente se preocupa de eso, porque nuestra vida depende de ello. Porque al final el hecho de que nosotros no busquemos la manera de preservar nuestra lengua, provocamos que se muera una forma de vida, una forma de entender la cosmogonía y una forma de razonar en torno a la naturaleza.

      El joven indígena finaliza la entrevista señalando que para él es importante seguir expresándose:

      ―Mi mamá lo hace a través del telar. Ella hila y me lo heredó, y yo lo hago, pero también conocí el arte, o la pintura más bien, y me generó otras maneras de expresarme y de poder contarle a la gente lo que uno vive en el pueblo: las migraciones de los pueblos originarios, el racismo, el clasismo, enfrentarte al idioma que no es tu lengua materna, y todas esas dificultades que uno enfrenta como pueblo originario.

NTX/ISM/VRP