Miércoles 21 de Agosto 2019
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Mexicanas “cuentan” hazañas históricas en libro de Pedro J. Fernández

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14 de Abril 2019


* Activistas, poetas, escritoras, artistas, deportistas y científicas, las protagonistas

Por Aura Fuentes

México, 14 Abr (Notimex).- En “Había una vez mexicanas que hicieron historia”, el escritor Pedro J. Fernández enlista a 50 mujeres que han sido parte fundamental en el desarrollo del país desde la Conquista hasta nuestros días.

“Heroínas de las que podemos aprender y admirar, es una lista de mujeres de las que podemos conocer su historia, pueden ser nuestras maestras, nuestras guías, es ver hacia adentro, aprender de nuestra cultura y nuestra identidad”, señaló a Notimex el autor del libro.

Desde la poetisa Macuilxochitzin hasta la científica espacial Carmen Victoria Félix, pasando por Laura Wright, Matilde Montoya, Nahui Ollin, Elisa Acuña, Hermila Galindo, Eulalia Guzmán, Aurora Reyes, Esther Chapa y Rosario Castellanos se encuentran en una relación conformada originalmente por 100 nombres.

Pedro J. Fernández quería abarcar lo más posible en lo histórico y a la vez hablar de muchas profesiones, por ello si había historias similares sacrificó algunas por espacio, con lo que dejó abierta la posibilidad para un segundo ejemplar.

“Dejamos la mayor cantidad de profesiones posibles para que hubiera periodistas, maestras, espías, enfermeras…para que pudiéramos ver que las mujeres mexicanas participaron activamente en todos los ámbitos de la vida nacional, que rompieron estas reglas en todos los ámbitos, y que ya es justo que se les reconozca”, explicó.

Hubo quienes vivieron a la sombra de alguien, como la espía libertaria Leona Vicario con Andrés Quintana Roo, cuando ella tiene una trayectoria más grande, o la altruista Margarita Maza, a quien siempre se le ve detrás de su esposo Benito Juárez pese a tener su propia historia, por lo cual es importante reconocer su trabajo para la historia de México.

En la publicación se buscó que no solo hubiera semblanzas, que el escritor coloca de forma breve al final de cada personaje, sino también que se lograra una retroalimentación para que los lectores pudieran seguir indagando sobre las mujeres que se exponen a lo largo de 200 páginas.

“Ya fueran los versos de Sor Juana o las fotografías de Graciela Iturbide para que siguieran adentrándose en estas vidas increíbles y, por el otro lado, que hubiera un cuestionamiento, decir este es mi legado, ¿cuál es el tuyo? ¿qué vas hacer tú por México?”.

Exhortan a continuar la lucha

En el libro, dirigido a niñas y niños mayores de ocho años, pero también a adultos y jóvenes, se encuentra escrito en mayúsculas el nombre de la mujer a tratar, encima de éste su profesión o actividad, debajo la fecha de su nacimiento y muerte (cuando aplica), seguido de la historia que el mismo personaje cuenta.

“Me pareció que era una forma muy amigable para que estas mujeres se presentaran con los niños (as), sobre todo porque en muchos casos es el primer acercamiento que tienen con estas mujeres, tiene que ser algo muy amigable, tienen que sonar humanas”, comentó.

Pedro J. Fernández aseguró que también debían ser ellas quienes, por justicia, debían contar su propia historia y hablar de su legado, es así que podemos leer la aportación de cada una, como es el caso de la periodista y coronela Juana Belem Gutiérrez (1875-1942).

“Si nosotros no luchamos por un México mejor, ¿quién lo hará? Perdona que me enoje tanto, pero me pongo así cuando pienso en todo lo que hace falta cambiar en nuestro país”, narra el personaje, quien de igual forma cuestiona que las mujeres de su tiempo no hayan tenido derecho a elegir a sus gobernantes.

Aunque los datos sobre la vida de esas mujeres son verídicos, el autor reconoció que su libro contiene un poco de ficción al situar a cada una de ellas en una especie de “pequeños mundos” de manera cotidiana, como cuando Sor Juana da la bienvenida al convento donde se encuentra.

Sobre quienes no han muerto, como la defensora de derechos humanos Rosario Ibarra de Piedra, la esgrimista olímpica María del Pilar Roldán, la alpinista Karla Wheelock y la fotógrafa Graciela Iturbide indicó que se les enviaron los textos.

“La mayoría estuvo de acuerdo con excepción de Laura Esquivel (escritora) y Lydia Cacho (periodista), quienes hicieron un par de ajustes, pero respaldaron el proyecto e incluso se sintieron muy honradas de pertenecer a la lista”.

Aunque el ejemplar está en formato digital en todas las plataformas y en audiolibro narrado por Gina Jaramillo, a decir de su creador el formato en físico es “el más bonito, por las ilustraciones que trabajaron mexicanas en coordinación con Fa Orozco”, de cada uno de los personajes.

Destacó el apoyo que recibió por parte de la BookTuber Fa Orozco, quien no solo escribió el prólogo, sino que lo ayudó a coordinar el libro y a seleccionar la lista de mujeres, que se presenta en una especie de orden cronológico, pero no tal cual, para tener variedad en personajes similares.

El texto fue publicado por el grupo editorial Penguin Random House bajo el sello Alfaguara, y fue justo en un coctel de éste que Pedro J. Fernández reveló que conoció a la también escritora.

“Le conté que quería escribir un libro sobre mujeres porque me habían preguntado mucho sobre mujeres mexicanas en mis novelas, y empezando a rebotar la idea surgió más o menos cómo iba a estar el libro. Ella se encargó de la parte editorial y yo de escribir los textos, entonces fue una colaboración mutua muy bonita”.

Hombres deben ser aliados

Por otra parte, sobre el feminismo el autor indicó que le parece maravilloso el hecho de que las mujeres estén levantando la voz, tanto para los logros como para los abusos que se dan en un país “desgraciadamente tan machista”.

“Falta que se les sigan reconociendo sus legados, sus logros, y no estoy hablando en el aspecto histórico, yo aprendí con este libro que la lucha feminista es mucho más antigua y profunda de lo que creemos”.

Explicó que aunque se tiene la idea de que el feminismo comienza en los años 40 o 50, la realidad es que ya había mujeres luchando por sus derechos en los siglos XVIII y XIX, donde siempre aparecen luchando.

“Nuestra labor como hombres es estar ahí, ayudarlas, acompañarlas, creo que es una lucha de ellas en la que nosotros solamente somos aliados. Ahora que ya sabemos cuál es su lucha, ya sabemos que están levantando la voz, tenemos que estar ahí con ellas y así es como vamos a lograr una verdadera equidad”, opinó.

-Fin de la nota-

 

NTX/AFG/IAM