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Sábado 02 de Julio 2022

Sandra Cuevas borró rótulos de la Cuauhtémoc

 

Alcaldía Cuauhtémoc pintó puestos con sus colores y borró sus rótulos; especialistas consideran que se atentó contra el patrimonio cultural.


Sandra Cuevas, alcaldesa de Cuauhtémoc, ha buscado imponer su forma de gobierno sin el consenso de los ciudadanos, consideran especialistas.

Los expertos señalan que pintar puestos semifijos de la demarcación con los colores de su administración, y quitar los clásicos rótulos, demuestra que la funcionaria quiere tener controlada la demarcación sin importar la opinión de sus gobernados.

Los rótulos de los puestos son considerados como arte popular mexicano y signo de la identidad del país.

“Usuarios de redes sociales acusaron que la alcaldesa de Cuauhtémoc, Sandra Cuevas, fue autoritaria y no consultó a la población sobre el borrado de los rótulos”.

El pasado 19 de mayo, la alcaldesa publicó en su cuenta de Twitter un mensaje en el que presumió su programa integral de mejoramiento urbano y anunció que todos los puestos semifijos de la alcaldía ya contaban con la cromática de su administración.

“Para Doña Josefina las ofertas laborales a sus 56 años no existen, sobrevive gracias a ese puesto -su única fuente de trabajo y su vida- el cual solicitó que pintaran y colocaran el logo de la alcaldía Cuauhtémoc y adecuarse al orden y disciplina de este nuevo gobierno”, posteó junto con una foto de una comerciante y su puesto metálico pintado de gris y blanco.

No obstante, usuarios de las redes sociales reprobaron la actitud de la alcaldesa por imponer su cromática.

“No es orden y disciplina, es eliminar de nuestras calles la cultura chilanga. Orden y cultura es regulación y eso no se logra pintando tu logo horrible en los puestos”, acusó un usuario.

En defensa del programa, el mismo 19 de mayo, la alcaldía Cuauhtémoc emitió un comunicado en el que mencionó que los comerciantes estaban satisfechos con la cromática con que fueron pintados sus puestos y que los clientes tienen mayor confianza en ellos.

Además, argumentó el gobierno de Cuevas, hubo un proceso de diálogo con todos los propietarios de puestos semifijos.

“Este programa contempla el mejoramiento visual de la alcaldía Cuauhtémoc, con la pintura blanca en mil 493 puestos metálicos, que representa el 99 por ciento de los que hay dentro del perímetro, solo se excluye a aquellos cuya autorización no depende de esta administración”, detalla el comunicado.

Visión unilateral de Sandra Cuevas

Sandra Cuevas tiene una visión de que la alcaldía Cuauhtémoc sea una demarcación cosmopolita y ordenada, por eso ha retirado los rótulos de la capital, dice el especialista en diseño y comunicación política, Enrique Ortega.

“Quiere homologar colores e incluso estilos arquitectónicos, me parece que si pudiera, le gustaría tener una ciudad estilo Santorini en Grecia, donde todas las casas son del mismo color pero en México es muy complicado eso”, comenta quien también es CEO de Lata de Ideas.

Ortega considera que el error de la alcaldesa, que despertó la molestia de la ciudadanía, es que a los mexicanos les gustan mucho los colores, pero la idea de la alcaldesa es ordenar los puestos con blanco y gris.

“Nos gusta lo vivo y el hecho de que la entidad gráfica sea gris es el origen del problema, porque no hay una compatibilidad entre lo que quiere la alcaldesa y como visualiza ella una alcaldía y la opinión y la idiosincrasia de los mexicanos, que les gusta lo vivo”, declara.

También, opina Ortega, la alcaldesa está haciendo de su forma de gobierno el escándalo y la toma de decisiones sin consultar la opinión de la población.

“Creo que todos los gobernantes deben tomar decisiones impopulares por el bien de la población a largo plazo, pero esta decisión de homologar todo no me parece que sea una de esas, porque esas decisiones se deben tomar para temas trascendentales”, comenta.

Por último, el especialista considera que la alcaldía pudo reordenar y uniformar la identidad de los puestos con una propuesta de diseño que juntara tanto la imagen de la alcaldía como los rótulos.

“El logo podría quedar en un espacio libre, legible y sin modificaciones. En el resto del espacio autorizado, que el comerciante pudiera realizar su rótulo. Incluso se podría haber hecho una especie de censo de los rótulos que ya existían”, detalla.

“Los rótulos son considerados arte popular y parte de la cultura popular de la ciudad”.

Rótulo, un patrimonio

El daño hecho por la alcaldesa de Cuauhtémoc a la imagen cultural y el patrimonio de la demarcación es irreparable, considera Hugo Mendoza, diseñador gráfico y miembro de la Red Chilanga en Defensa del Arte y la Gráfica Popular (Rechida).

“No se puede recuperar lo que se borró y es irreparable el daño que se hizo a la identidad cultural de la ciudad”, menciona.

La red emprendió la campaña #ConLosRótulosNo, en busca de concientizar a las personas de la importancia de éstos y evitar que la alcaldía pintara todos los puestos con su cromática.

Mendoza dice que el rótulo es importante culturalmente, porque surge de la gente, es una expresión popular con significado especial para los comerciantes.

“Es parte importantísima de la cultura, para mí es como si se prohibiera el mariachi o las luchas libres (…) 

“El rótulo es valioso porque viene de la gente y de cada rotulista, no es algo que se diseñó por encargo, es su puesto y su trabajo de muchos años”.

Hugo MendozaDiseñador gráfico y miembro de la Red Chilanga en Defensa del Arte y la Gráfica Popular (Rechida)

Igualmente, afirma que los rotulistas están en peligro de extinción porque son adultos mayores y no tienen redes sociales.

Ante esta situación, Rechida está buscando que el rótulo en la capital del país se vuelva un patrimonio cultural.

“El primer paso es difundir el caso lo más posible y registrar todo lo que se perdió; conocer cómo estaba antes y cómo está ahora”, indica.

Por último, buscarán a la Secretaría de Cultura de la capital para que pueda iniciar el proceso de declaración del rótulo como patrimonio cultural.

Mendoza señala que han buscado a la alcaldía para tratar el tema de los rótulos; no obstante, las puertas están cerradas al diálogo.

“La actitud de la alcaldía ha sido de imposición. Nunca han dialogado con nadie y ha estado cerrada y su actitud es autoritaria”, acusa.